...Y las horas discurren veloces,
sin ninguna intención de aminorar la marcha para que pueda recuperar el ritmo.
...Y Las palabras se amontonan en mi desordenada mente,
pero se niegan a salir de mis dedos.
Montones de imagenes me invaden la mirada y se filtran por el objetivo de mi cámara:
unas veces teñidas de vida... otras del color de la nostalgia.
Se me acumula la vida...
Y no me alcanza el tiempo para agradecer todo lo que debiera.
...Y quiero estar en todas partes, pero a ninguna llego.
...Mientras
las sensaciones se hacinan, sin tener apenas tiempo de reconocerlas.
Quisiera ser ella y que nada importase, salvo la calma.


