Sentir como tus sutiles dedos vagan sobre mi piel.
Contemplar tu rostro mientras intentas no perderte en el sueño.
Verte renacer en mis manos y resurgir de las tuyas.
Esa sonrisa, traviesa y juguetona, que asoma a tus labios sin pedir permiso.
El recuerdo de la mirada que me arropó cuando me supiste indefensa
Es no sentir miedo y,
aún firmemente anclada a tierra,
disfrutar de tu presencia.
Restar lastre a la vida, a los problemas y a la cautela.
...Cerrar los ojos, y sentir,
que sea cual sea nuestro destino
...ha valido la pena.
Bienestar es lo que siento cuando te pienso.


