
Me gustaría poder decir…
Que son breves los momentos en que añoro tenerte cerca.
Que lo breve, si es bueno, es dos veces bueno.
Que esta angustia, que se agarra a mi pecho, será breve como un suspiro.
Que la soledad que siento cuando te pienso no es más que un espejismo.
Sin embargo, solo puedo afirmar:
Que se hace eterno el tiempo en que te espero.
Que contigo lo breve fue bueno, y lo extenso sublime.
Que parece transformarse en perpetua la zozobra que me habita.
Que la tristeza se agranda a medida que tu silueta se desdibuja en el horizonte.
Me gustaría poder decir...
que sigue estando ahí lo que vi en tu mirada.