


He llegado a los confines de la tierra
(ese preciso lugar donde todo se funde en azul)
dispuesta a disfrutar de un lugar que se revelaba ante mis ojos conservado intacto, para ser disfrutado por los que ansiamos sentir el aura de la autenticidad.

En la arena he dejado mis huellas, trazando un camino ciertamente tortuoso por el que transitar...
pero camino al fin y al cabo.

Y como siempre…
Como cada vez
La vida se quedó en la orilla y volé al encuentro de ese horizonte que, de nuevo, se tornó cercano. …Me perdí en el olor, y cerré los ojos para hallar la ansiada libertad que me permite SER… sin condicionante… sin límites… sin lazos que me aten a la realidad… sin miradas que me juzguen…
Y he sentido de nuevo como la vida circulaba por mis venas...

El regreso a la realidad fue amable,
(cuando vuelas en compañía todo es más fácil...)
(...Gracias)

He llegado a Fisterra.